2/6/08

No corras, llegarà.


Vamos por el mundo en busca de nuestros

sueños e ideales.

Muchas veces colocamos en lugares inaccesibles

todo aquello que esta al alcance de las manos.

Cuando descubrimos el error,

sentimos que perdemos tiempo buscando màs

o que ya perdimos.

Nos culpamos por los pasos equivocados,

por la búsqueda inútil y por el disgusto que causamos.

No es del todo así: aun cuando el tesoro estuviera enterrado en tu casa,

solo podrías descubrirlo al alejarte.

Si Pedro no hubiera experimentado el dolor de negar a Jesús,

no habría sido el elegido como jefe de la iglesia.

Si el hijo pròdigo no hubiese abandonado todo,

jamàs habría sido recibido con alegría por su padre.

Existen ciertas cosas en nuestras vidas que traen un sello que dice:

¨ Solo entenderás mi valor cuando me hayas perdido y recuperado¨.

De nada sirve querer acortar este camino.

1 comentario:

Valentín dijo...

uffff! me ha encantado este escrito, mira que he tocado tanto fondo en la vida que aveces no se si es mejor quedarse sumergido en ese laberinto en donde las lagrimas no son un consuelo, donde mirar atrás es un vacio que sientes sin contemplar ningun color.
Un abrazo grande!
Dios te bendiga enormemente!