15/6/08

El arte del si y no



A todos nos cuesta decir simplemente si o no.


o peor aun, a veces decimos que si cuando dentro de
nosotros queremos decir no, y viceversa.
Saber decir si y no, requiere de madurez.
Aprendemos muy rápido a decir si con el cuerpo,
con la cabeza, con las palabras,
pero la capacidad de pronunciar responsablemente si,
solo se adquiere con un proceso de maduración progresiva
en el que me doy cuenta de lo que en verdad quiero
y de qué es lo que me propone ante mi libertad.

Decir si, supone comprometerse.
Mantener el si en contra de nuestros propios intereses
y necesidades puede ser difícil; en ocasiones, heroico.
El si dicho con todo el ser, abre al otro nuestra verdad
y nuestro amor a a realidad afirmada.
Un si definitivo requiere ser alimentado, regado, cuidado.
Un si serio es un si muy solo.
Es mas, el si autentico ante una realidad comprometida
y comprometedora exige una dosis de soledad habitada y madura
de la que muchas personas carecen.
Por eso preferimos un si prestado por otra persona
en una clara conducta de dependencia familiar, grupal jerárquica.
¿ Como sueles decir si? ¿Tus sies han sido fruto de tu libertad
o lo has dicho solo para complacer a otros?
¿Han sido motivados por el amor? ¿ Es tu si una palabra de compromiso?
¿ Cuantos si están latiendo en tu interior?¿Que resistencia tienes para decirlos?
La palabra no es de la palabra mas difíciles para algunas personas,
y en cuyo aprendizaje pueden emplearse largos años.
A veces carecemos de la autoestima necesaria y suficiente para decir no.
Tememos perder la aprobacion o el aprecio de las personas cuando decimos no.
Esta amenaza, desorbitada, enorme, puede impedirnos, de hecho,
decir no en los momentos en que nuestros derechos
y realidades nos lo están gritando interiormente.
Si es verdad que tenemos dificultad para decir no,
no lo es menos que muchas personas tienen la palabra no en sus labio,
diciéndola impulsivamente como respuesta a las demandas del entorno.
Ese no defensivo, tacaño, avaro de su propia parcela de libertad o pertenencia
es un no-muro que nos separa de los demás.
Ese no nos aisla progresivamente encerrándonos en las estrechas
fronteras de nuestro yo.
¿Como manejas la palabra no? ¿ Te resulta fácil, difícil, frecuente,rara?
¿Como te sientes despues de decir no?¿Has dicho si cuando en realidad querías decir no?
¿Has dicho no porque algo interfiere con tus caprichos y deseos?
¿Que piensas de la palabra no dicha a ti por otra persona?
Aprendamos a decir un si valiente y comprometido a lo que siento lo necesita.
y no a lo que no me edifica y por complacer a otros.
Aceptemos el no de la personas y no seamos egoístas
al decir no por estar pensando solo en nuestro amor propio.

1 comentario:

Valentín dijo...

aveces decimos no, pero nuestro corazon, mente o cuerpo dice todo lo contrario, pasa igual con los sí y la respuesta es otra. Tener ese equilibrio en dar la respuesta correcta y certera, es lo que en ocasiones (sin hacernos cuadrados) nos da la particularidad de tener control de nuestras situaciones, de ser en ocasiones justos; y hasta nos sincerizamos más con quines nos rodean. Pasando a leerte temprano, ... que signo eres tu?
Unfuerte abrazo matutino!